Unidad Educativa Ecológica
Santísima Trinidad
Catequesis
de Comunión
2021-2022
Tema: La Misa y
sus partes
¿Qué
es la Santa Misa?
Para
resumirles un poco, la Santa Misa es una celebración muy importante en la que
nos reunimos todos los católicos para recibir la Hostia o Santa Eucaristía, que
es nada más y nada menos que el mismísimo Jesús en Cuerpo y Alma.
En
la Santa Misa, vamos a permanecer en 3 posturas distintas, sentados, parados y de rodillas. Pero, ¿qué significa cada una de estas posturas? Fácil, estar sentados
significa escuchar con atención, estar de pie significa que estamos listos para
lo que Dios quiere y, estar de rodillas, significa estar en adoración porque
Jesús se ha hecho presente.
Por
cierto, al ingresar al Templo, hagamos una genuflexión, pero ¿qué es una genuflexión? Sencillo, es
doblar la rodilla derecha y hacer la señal de la cruz. Y, ¿por qué hacer esto?
Bueno, es como tu saludo hacia Jesús, ya que esa es su casa, y uno siempre debe
saludar al dueño de la casa. Posdata, esta genuflexión también se hace cada que
sales del Templo, a manera de despedida.
¿Y qué hacer si ya ingresé al Templo y aún no comienza la
Misa? Pues, lo recomendable es que ores, que
converses un poquito con Jesús, puedes hacerlo sentado, parado o de rodillas,
no hay problema, así estarás listo para el momento en que la Misa inicie.
Ahora vamos a ver las partes de la
Misa. La Santa Misa tiene 4 partes: Los
Ritos Iniciales, La Liturgia de la Palabra, La Liturgia de la Eucaristía y, por
último, Los Ritos Finales. Vamos a verlos uno por uno.
* En la guía
encontrarás las iniciales “S” y “N”:
✓ S: Significará “Sacerdote”.
✓ N: Significará “Nosotros”.
A) LOS RITOS INICIALES:
Aquí el sacerdote recién
ingresa y hace una procesión hacia el
Altar, que es esa, entre comillas, mesa que vemos siempre al frente del Templo.
Además, mientras él está ingresando, se escucha la primera canción, que es
llamada la Canción de Entrada. Por
cierto, en esta parte debemos estar de pie.
Los Ritos Iniciales también
tienen sus partecitas, veámoslas una por una.
1) El saludo:
S: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo”.
N: “Amen”.
S: “El Señor esté con ustedes”
N: “Y con tu espíritu”.
2) El
acto penitencial:
En esta parte le pedimos al
Señor que nos perdone de todas las cositas malas que hemos pensado o hecho
hasta ese momento, y comienza así:
S: “Hermanos, para celebrar dignamente estos
sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados”
Rezamos el “Yo confieso”:
“Yo confieso ante Dios Padre
Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento,
palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso
ruego a Santa María Siempre Virgen, a los ángeles y a los santos, y a ustedes
hermanos que intercedan por mí, ante Dios, Nuestro Señor. Amén”.
Pero ahí no termina
el acto penitencial, porque sigue el Señor
ten piedad.
S: “Señor, ten piedad”.
N: “Señor, ten piedad”.
S: “Cristo, ten piedad”.
N: “Cristo, ten piedad”.
S: “Señor, ten piedad”.
N: “Señor, ten piedad”
Ojo, esta pequeña oración
también puede ser cantada.
3) El Gloria:
En la parte del Gloria
realizamos, obviamente, el rezo del Gloria, el cual está basado en un relato de
la Biblia que podemos encontrar en el libro de Lucas 2, 14.
Rezamos
el Gloria:
“Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los
hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te
alabamos,
te bendecimos, te adoramos,
te glorificamos, te damos
gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso
Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del
mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del
mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la
derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú
Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la
gloria de Dios Padre. Amén.”
Posdata, usualmente el
Gloria es cantado. Además, esta parte se realiza solo en las Misas de los Sábados y Domingos.
Al terminar la oración o
canto del Gloria, el Sacerdote dice:
S: “Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos
de los siglos”.
N: “Amén”
Y
así terminamos, recién, los con Ritos iniciales. Y ahora vamos con la segunda
parte de la Santa Misa.
B) LA LITURGIA DE LA PALABRA:
De manera general, te puedo
decir que es esta parte en la que se leen las lecturas. Comienza con una
procesión de la Santa Biblia hacia el altar, estamos de pie. Ojo, esta
procesión solo se realiza los días sábados y domingos. Y bueno, La Liturgia de la Palabra también se
divide en pequeñas partecitas, veámoslas:
1) La
1° Lectura:
Esta primera lectura la
escuchamos sentados. Aquí se nos narrará una historia del
Antiguo Testamento. Una vez
terminada la lectura escucharemos que la persona
que leyó el texto, nos dice
“Palabra de Dios”, a lo que nosotros
responderemos “Te alabamos, Señor”.
2) El
Salmo:
El salmo del día es sacado
literalmente del libro de los Salmos. Aquí nosotros debemos repetir una pequeña
frase llamada la antífona que nos
dirá la persona encargada de leerla. Ojo, el salmo puede ser hablado o cantado,
pero es preferible que se haga a manera de canción, ya que los salmos son, en
realidad, pequeñas canciones. Posdata, seguimos sentados.
3) La
2° Lectura:
Esta lectura solo se realiza
los días sábados y domingos. También la escuchamos sentados. Aquí se nos
narrará una historia del Nuevo Testamento, que normalmente serán de los libros
que se encuentran desde el libro de Hechos de los apóstoles en adelante. Aquí
también la persona encargada de leerla, al terminar, nos dirá
“Palabra de Dios”, y nosotros responderemos “Te alabamos, Señor”.
4) El
aleluya:
El aleluya es una canción
que se realiza para aclamar al Evangelio. Esta pequeña
parte nos ayuda a
prepararnos para las palabras de Jesús. Aquí por fin nos ponemos de pie.
5) Proclamación
del Evangelio:
Antes de leer el evangelio,
el Sacerdote dirá algo así:
S: “Proclamación del Santo Evangelio según
San...”
Y aquí, dependiendo del
Evangelio que leerá ese día, dirá “Según San Mateo”,
“Según san Marcos”, “Según
San Lucas” o “Según San Juan”.
N: “Gloria a Ti, Señor”
Y luego debemos hacer la
Señal de la Santa Cruz. Haciendo los movimientos
respectivos, decimos “Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros
enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro”. Nada más.
6) El
Evangelio:
En esta parte el sacerdote
leerá un texto del Nuevo Testamento, específicamente
de alguno de los 4 evangelios, es decir, versículos que
están en los evangelios de Mateo,
Marcos, Lucas o Juan. También lo escuchamos de pie. Aquí el sacerdote, al
terminar de leer, dirá “Palabra del
Señor”, y nosotros debemos responder
“Gloria a Ti, Señor Jesús”.
7) La
Homilía:
En esta parte nos podemos
volver a sentar. Aquí, la tarea del sacerdote será dar una pequeña reflexión y/o explicación de lo que acaba de leer. En
esta parte, niños, debemos prestarle siempre muchísima atención, ya que sus
palabras son guiadas por Dios, y es de lo más seguro que su reflexión nos
ayudará muchísimo en nuestras vidas.
8) El
Credo:
Después de escuchar la
Palabra de Dios, todos nos paramos y rezamos el Credo.
Rezamos
el Credo:
Creo en Dios, Padre
Todopoderoso,
Creador del cielo y de la
tierra.
Creo en Jesucristo, su único
Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y
gracia del Espíritu Santo.
Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió
a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y
muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén
Por cierto, el Credo
también puede ser cantado, además solo se reza los días Sábados y Domingos.
9) Las
Peticiones:
Aquí nos volvemos a sentar
y, una persona encargada y/o el sacerdote, dirán las
peticiones del día. Todos en
esta parte rezaremos por las necesidades de la gente. Usualmente, quien dice
las peticiones, al terminar una de ellas, dirá fuertemente “Roguemos al Señor”, a lo que nosotros debemos responder “Te lo pedimos, Señor”. Ojo, en esta
partecita, en nuestra mente, nosotros también debemos decirle a Dios nuestras
peticiones personales, para que nuestro angelito de la guarda se las lleve
rápidamente.
Y
así concluimos con la Liturgia de la Palabra, y ahora vamos a la tercera parte de la Santa Misa.
C) LA LITURGIA DE LA EUCARISTÍA:
Esta tercera parte de
la Santa Misa es la más importante de todas. Ojo, no quiero decir que a las
otras no les prestes atención, pero es en este momento en el que Jesús se hace
presente de manera física. La Liturgia de la Eucaristía también se divide en
varias partecitas, y ahorita las veremos una por una.
1) Las
Ofrendas:
En esta parte estamos todos
sentaditos, mientras se realiza una pequeña procesión hacia el Altar. En esta
procesión se suele llevar pan y vino, el cual también se puede reemplazar por
uvas. Ahora, si en tu parroquia observa que aparte llevan otro tipo de cositas,
no te alarmes, también eso se puede hacer, pero, Ojo, es importante que siempre
haya el pan y el vino.
2) La
colecta:
Mientras todos estamos
sentados, un grupo de personas irá, banca por banca,
recolectando monedas.
Recordemos que dar algo de dinero es voluntario, pero eso sí, queremos
aclararte que esto se hace porque la mayoría de parroquias solo vive del dinero
que recolecta en esa parte de la Santa Misa.
Seguidamente a las
ofrendas y a la colecta, todos nos paramos porque el Sacerdote dirá:
S: “Oren hermanos, para que este sacrificio,
mío y de ustedes, sea agradable para
Dios, Padre Todopoderoso”.
N: “El Señor reciba de tus manos este santo
sacrificio, para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda
su Santa Iglesia”
3) El
prefacio:
El prefacio es la como la
introducción de aquello muy importante que está por venir, así es, Jesús
físicamente se hará presente. Y bueno, en esta parte seguimos de pie, y el
Sacerdote nos dirá:
S: “El Señor esté con ustedes”.
N: “Y con tu espíritu”.
S: “Levantemos el corazón”.
N: “Lo tenemos levantado hacia el Señor”.
S: “Demos gracias al Señor, nuestro Dios”.
N: “Es justo y necesario”.
S: En verdad es justo y necesario, es nuestro
deber y salvación darte gracias, Padre Santo, siempre y en todo lugar, por
Jesucristo, tu Hijo amado. (Aquí, la parte central de la oración cambia
dependiendo la fecha o celebración del día) Por eso, con los ángeles y los
santos, proclamamos tu gloria, diciendo”.
4) El
Santo:
Una vez que el padre termina
la anterior oración, es el momento del Santo, el cual
es una alabanza a Dios, por
ello siempre debe ser cantado. Para ello, hay una gran cantidad de versiones
del Santo, en casi todos los géneros musicales.
Este canto lo tenemos que
realizar parados, además, también está basado en la
biblia, específicamente, en
3 versículos, los cuales los podemos encontrar en el
Evangelio de Mateo 21, 9.
5) La
Consagración:
Una vez terminado el Santo,
todos nos debemos arrodillar, ya que Jesús está a punto de hacerse presente de
manera física. Aquí el sacerdote pronunciará las mismas palabras que Jesús dijo
en la Última Cena, la cual podemos encontrar en el evangelio de Mateo 26, 26-30
S: “Tomen y
coman todos de él, porque esto es mi cuerpo, que será entregado por
ustedes”.
N: “Señor
Mío y Dios Mío, te amo y te adoro sobre todas las cosas”.
S: “Tomen y
beban todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la
alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por todos los
hombres,
para el perdón de los pecados, hagan esto en conmemoración mía”.
N: “Señor mío, y Dios mío, te amo y te adoro
sobre todas las cosas”.
S: “Este es el Sacramento de nuestra fe”.
N: “Anunciamos tu muerte y proclamamos tu resurrección”.
Después
de esto, muchas personas suelen pararse, nosotros te recomendamos que sigas
arrodillado, ya que Jesús sigue haciéndose presente y debemos adorarlo.
6) La
Doxología:
S: Por Cristo, con Él y en Él, a Ti, Dios Padre
Omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los
siglos de los siglos”.
N: “Amén”.
Una vez que respondemos el
“Amén”, ya podemos volver a ponernos de pie, porque el Sacerdote dirá:
S: “Llenos de alegría por ser Hijos de Dios,
digamos confiadamente la oración que
Cristo nos enseñó”.
7) El
Padre Nuestro:
¿Recuerdas que el Sacerdote
dijo “Digamos confiadamente la oración
que Cristo nos enseñó”?. Bueno, se refería al Padre Nuestro, y es aquí que
debemos rezarlo.
Rezamos el
Padre Nuestro:
“Padre nuestro que estás en
el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el
cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la
tentación,
y líbranos del mal”.
Ojo, El Padre
Nuestro, en la Santa Misa, no debemos terminarlo con un Amén, ¿Por qué? Porque
el sacerdote seguirá con la oración.
Él continuará orando y dirá:
S:
“Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para
que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado, y
protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de
nuestro Salvador Jesucristo”.
N:
“Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor”.
S: “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles,
mi paz les dejo y mi paz les doy, no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la
fe de tu iglesia, y conforme a tu Palabra, concédenos la paz y la unidad. Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos”.
N: “Amén”.
S: “La paz esté siempre con ustedes”.
N: “Y con tu espíritu”.
8) La
Paz:
El sacerdote, en esta parte,
nos pedirá que nos demos el saludo de la paz. Nos
podemos dar la mano, un
abrazo, o inclinar la cabeza, este es un gesto de que todos somos hermanos.
Por cierto, esta parte de la
Santa Misa está basada en el Evangelio de Juan 20, 21. Posdata, en algunas
parroquias se suele cantar una canción para este momento. No olvides que solo
debes dar la paz a las personas que estén a tu costado.
9) El
Cordero:
Es en este momento en el que
se hace la oración del Cordero, la cual, en la mayoría de ocasiones, suele ser
cantada. Ojo, un datito, cuando hablamos del Cordero, estamos hablando del
mismísimo Jesús, ya que Él es el Cordero que se sacrificó por todos nosotros.
Rezamos (o cantamos)
el Cordero:
“Cordero de Dios que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Cordero de Dios que quitas el
pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Cordero de Dios que quitas el pecado
del mundo, danos la paz”.
Una vez que se termina de
orar o cantar, todos nos debemos poner de rodillas.
S: “Este es el Cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo, dichosos los invitados a la cena del Señor”.
N: “Señor, no soy digno de que entres a mi
casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”
Ojito aquí, esta respuesta
está basada en el Evangelio de Mateo 8, 8.
S: “El cuerpo de Cristo me guarde para la vida
eterna”.
N: “Amén”.
Acto seguido, debemos
ponernos de pie.
10) La
Comunión:
Y llegó el momento por el
que, especialmente, vamos a Misa, el momento de la
comunión. El sacerdote se
coloca al frente del Altar, y nos espera. Todos aquí, si ya recibimos la
Primera Comunión y nos hemos confesado, debemos hacer una fila para recibir a Jesús
en la Santa Eucaristía, recuerda que debes estar tranquilo, sin distraerte,
pensando solo en Jesús. Además, cuando es nuestro turno, el sacerdote nos dirá
“Cuerpo de Cristo”, y debemos
responder diciendo “Amén”.
11) La
oración después de comulgar:
Una vez que has recibido a
Jesús, te tienes que dirigir hacia tu asiento, y estando
ahí, te recomendamos que te
arrodilles y hagas una pequeña oración, aprovecha
para agradecerle por todo lo
que te ha dado, una vez que termines tu oración, te
puedes volver a sentar.
D) LOS
RITOS FINALES:
Y llegamos al final de la
Santa Misa. Los Ritos finales también tienen sus partes, pero no te preocupes,
son muy pocas y muy pequeñas. Ahora las veremos.
1)
Los avisos parroquiales:
Los avisos parroquiales son,
como su mismo nombre lo dice, avisos que tiene el Sacerdote, o la parroquia en
general, para todas las personas que asistieron, suelen ser noticias de
talleres que se aproximan, o cosas relacionas a las Catequesis. Posdata, existen
ocasiones en las que no hay avisos parroquiales.
2) La
Bendición:
Ya para finalizar, el
sacerdote nos dará la bendición a todos nosotros, recuerda que, en ese momento,
el sacerdote es el mismísimo Jesús dándonos su bendición, por eso es muy
importante que la escuchemos con atención y nos pongamos de pie. Ah, y recuerda
agachar un poquito la cabeza.
Bueno,
es aquí que el Sacerdote dirá:
S: “El Señor esté con ustedes”.
N: “Y con tu espíritu”.
S: “La Bendición de Dios Todopoderoso, Padre,
Hijo y Espíritu Santo descienda sobre
ustedes”.
N: “Amén”.
S: “Pueden ir en paz”.
N: “Demos gracias a Dios”
3) El
Canto Final:
A pesar de que ya nos
despedimos, la última parte es, en realidad, el canto final, por ello debemos
quedarnos en nuestros lugares hasta que termine la canción, solo ahí nos
podemos ir a nuestras casitas.
Película
El Gran Milagro
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